Amortiguadores: Para Qué Sirven y Cuándo Cambiarlos | Confortauto

 ¿SABES IDENTIFICAR CUÁNDO FALLA EL AMORTIGUADOR? ¿LA CAUSA DEL REBOTE EXCESIVO AL FRENAR? TE DETALLAMOS TODO LO QUE NECESITAS CONOCER SOBRE SU MANTENIMIENTO.

 

Los amortiguadores y su importancia en carretera

El buen estado de los amortiguadores del vehículo es fundamental para una conducción satisfactoria. Te damos detalles para que sepas cómo ampliar su vida útil.

 

¿Qué son y para qué sirven?

Los amortiguadores del coche son piezas que forman parte de la suspensión del coche. Para entenderlo mejor, si estos no existiesen, el chasis tendería a ir a tierra con mucha facilidad, rebotando con fuerza y creando problemas en el vehículo constantemente.

Por lo tanto, un correcto funcionamiento es imprescindible para una buena experiencia de conducción. De esta manera, resultará más fácil y alargarás la vida útil de tu vehículo.

Es muy interesante saber cuándo un amortiguador está en mal estado porque, así, se puede poner remedio rápidamente. En este vídeo te resumimos las causas más comunes para que tomes nota.

 

 

¿Cuándo debería cambiarlos?

Hay cuatro causas principales que nos pueden dar indicios de que hay que cambiar el juego de amortiguadores. Puede haber muchas más, pero estas son recurrentes y, sobre todo, fáciles de detectar. También te proponemos posibles soluciones para aplicarlas rápidamente. De todas maneras, lo que siempre funcionará es visitar un taller homologado para que pueda revisar los amortiguadores. Estas son el excesivo rebote, el balanceo, los saltos y el desgaste irregular de los neumáticos.

1) Excesivo rebote en los baches

Su función principal es que, ante un bache, se absorba el impacto. Si el rebote es excesivo, lo que nos puede indicar es que, probablemente, tendrás que cambiar los amortiguadores. Un pequeño test es hacer presión sobre el capó para comprobar cómo el vehículo vuelve a su estado original. Si no rebota, no hay ningún problema; te recomendamos que lo hagas en caso de duda porque ahorrarás tiempo.

2) Balanceo del coche

Lo normal es que un amortiguador sirva de apoyo a la dirección. En condiciones óptimas, el coche no debería tender a mantenerse recto si giras. Tampoco debería ir más allá del giro que quieres hacer, aunque ahora todos los vehículos tengan dirección asistida. Si notas que, cuando giras, se produce un balanceo excesivo, ese es un síntoma de problemas. Como principio general, si esto ocurre, es recomendable proceder a cambiarlos.

3) Saltos al frenar

Un amortiguador en buen estado no debería saltar. Si esto es lo que sucede al frenar, puede ser un síntoma de que necesitan un reemplazo. Es una de las situaciones en las que mejor podrás identificar la causa del problema. En cualquier caso, convendría comprobar si es otro aspecto el que está fallando.

4) Desgaste excesivo de los neumáticos

La mayoría de las veces, el desgaste excesivo de los neumáticos se debe a una presión incorrecta de los mismos. Sin embargo, también se puede dar el caso de que sea el indicio de que la suspensión no funciona bien. Esto se puede detectar, por ejemplo, si el desgaste es irregular. Cuando esto suceda, es recomendable una revisión en el taller de manera urgente.

¿Reparar o reemplazar la suspensión?

Es importante recordar que la suspensión de un vehículo está formada por varios componentes. Brazos, cojinetes y líquido son elementos que, por separado, pueden dar muchos problemas. Lo más habitual es que, exceptuando el último caso, el fallo sea general, aunque puede estar localizado en un sector del coche.

Por lo tanto, asegurar que es necesario cambiar los amortiguadores sin tener más información sería impreciso. Un vehículo puede tener infinidad de problemas y la suspensión es solo uno de ellos. Ahora bien, es cierto que, si no se busca solución a unos amortiguadores en mal estado, a medio plazo se pueden agravar las consecuencias. Lo esencial es localizar el problema y, a partir de ahí, tomar decisiones. Para ello podemos proceder mediante dos opciones, que detallamos a continuación.