Características de los neumáticos de invierno

Aunque aún no son muy populares en España, los neumáticos de invierno te ofrecen una mejora considerable en las prestaciones, y muy especialmente cuando conduces por zonas frías, con mucha nieve o hielo. Si quieres saber si son para ti, no tienes más que seguir leyendo. A continuación te explicamos cómo están hechos y cuáles son sus ventajas frente a las ruedas de verano y todo tiempo.

¿Cómo son los neumáticos de invierno?

A la hora de comprar neumáticos a buen precio, además de la marca, es fundamental comprobar sus características y prestaciones. Y aunque las ruedas de invierno son algo más caras que las de verano, la forma en la que están fabricadas y los materiales que utilizan justifican su mayor coste. Por ejemplo, la composición de la goma tiene un mayor porcentaje de caucho natural. Esto es así para facilitar que las cubiertas sean más flexibles incluso a bajas temperaturas. Así mejora la adherencia al suelo y, en consecuencia, la estabilidad y seguridad del automóvil.

Por otro lado, si observas la banda de rodadura de una rueda de invierno, vas a ver que su superficie tiene más surcos y de mayor profundidad que los neumáticos tradicionales. Estos cortes, llamados laminillas, son un 10% más hondos, para facilitar el drenaje del agua y evitar el aquaplaning. Las laminillas, abundantes y flexibles, actúan como garras y sirven para darle tracción a tu coche. En lugar de empeorar su rendimiento, utilizan el barro, el hielo y la nieve para mejorar su arrastre y estabilidad.

Por último, para distinguir los neumáticos de invierno del resto de los que tenemos en Confortauto, puedes buscar la impresión en relieve MS, siglas de mud and snow (barro y nieve). También pueden diferenciarse por el dibujo de un copo de nieve dentro de una montaña de tres picos en el hombro de la rueda.

neumáticos de invierno

Ventajas de cambiar las ruedas en invierno y en verano

Todas estas características se traducen en ventajas relacionadas con la seguridad en la conducción en condiciones de mal tiempo. Si vives un una zona cálida y seca, es posible que no vayas a necesitar usar ruedas de invierno. Pero su diseño es aconsejable en zonas con mucha lluvia, nieve o si la temperatura media es baja.

Y es que debido a las características de su composición, alcanzan su rendimiento óptimo en temperaturas por debajo de los 7 ºC. Con este frío, las cubiertas tradicionales se endurecen y pierden sus propiedades, convirtiéndose en una opción menos segura. Además, dichas propiedades hacen que, en situaciones con hielo o nieve en el pavimento, no sean necesarias las cadenas.

Como aumentan el agarre del vehículo, también ayudan a mejorar la estabilidad cuando la carretera está mojada. Bajo estas circunstancias, la capacidad de adherirse al asfalto es seis veces superior a la del resto de cubiertas; por lo tanto, las posibilidades de sufrir aquaplaning se reducen considerablemente. Y ventaja relacionada con esta adherencia extra es la reducción notable de la distancia de frenado en condiciones extremas. Si viajas a 50 km/h, necesitarás 11 metros menos que con un neumático tradicional para frenar en la nieve, y reducirás el espacio necesario en 8 metros cuando vayas por un suelo helado a 30 km/h.

En suma, aunque no son obligatorios en España, si vives en zonas de montaña o con bajas temperaturas te interesa valorar cambiar a unos neumáticos de invierno con la llegada del frío. Te ayudarán a conducir más seguro, e incluso evitarán que tengas que poner cadenas en algunas zonas. Si quieres cambiar los tuyos o recibir más información, visita tu taller más cercano. ¡Estaremos encantados de atenderte!

[optin-cat id=3826]

Te puede interesar...

El calor afecta negativamente a tus neumáticos

¿Sabías que el calor afecta negativamente a tus neumáticos?

En estos meses de mayor tránsito en las carreteras por las vacaciones es importante revisar ...

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *