Cómo cuidar o cambiar las luces del coche

 

Las luces del coche o faros son un elemento fundamental en tu vehículo porque no debes circular si están estropeadas. ¿Sabes qué aspectos hay que tener en cuenta para sacarles el máximo rendimiento? Sigue leyendo.

 

 

 

Los distintos tipos de luces del coche o faros

En primer lugar, ten presente que las luces tienen que estar reguladas. Es posible que en los cambios se desubiquen y un pequeño movimiento puede influir mucho en la visibilidad. Por este motivo, un taller especializado te puede ayudar a solucionar el problema rápidamente.

Otro aspecto imprescindible es que, cuando conduzcas, todas las luces han de funcionar correctamente. Si esto no sucede, tendrás que buscar el taller más cercano para solucionarlo. Por otra parte, no olvides que tienes que llevar los triángulos y el chaleco reflectante si tienes un accidente.

Luces de posición y de cruce

Aunque no son lo mismo, tienden a confundirse. Las luces de posición se encenderán automáticamente cuando enciendas el coche y sirven para distinguirlo; cuando se avería el coche, es obligatorio ponerlas. Las luces de cruce se pueden activar para entornos oscuros y son obligatorias de noche, aunque también se recomienda llevarlas de día.

Aunque la tendencia es que a largo plazo se obligue a llevar las luces cortas todo el día, nuestro consejo es que hoy lo valores. Sobre todo, porque en algunos casos puedes gastar mucho dinero porque las luces no estén preparadas para encenderse todo el día.

Luces largas

El uso de las luces largas no es a priori obligatorio pero sí muy recomendable en determinados contextos. De noche y en carretera o autopista, será aconsejable, pero has de quitarlas cuando se acerque de cara otro vehículo para no deslumbrarlo. Muchos accidentes suceden, precisamente, por no quitarlas a tiempo.

Una ventaja interesante es que es muy fácil distinguir si las luces del coche largas se han averiado. Rápidamente, podrás encontrar solución. Si bien puedes circular algunos kilómetros sin ellas, lo cierto es que no utilizarlas de noche cuando puedes hacerlo es agotador.

Luces antiniebla

Las luces antiniebla están concebidas para entornos nebulosos en los que la visibilidad es muy limitada. Ahora bien, si las utilizas un día claro te expones a que te multen, así que, cuando desaparezca el motivo que te hizo ponerlas, ten claro que las vas a sacar.

Hay luces antiniebla delanteras y traseras. Las luces antiniebla delanteras son un refuerzo para mejorar las condiciones de visibilidad; solo hay que ponerlas cuando sea estrictamente necesario. En cambio, las luces antiniebla traseras son obligatorias en entornos de niebla densa o lluvia persistente para que los coches que vienen de detrás nos vean. De todas formas, es importante ver que funcionan bien.

Esta es una de las averías más difíciles de detectar, precisamente porque el uso de las luces no es frecuente. Como pauta general, y si prevés que vas a conducir por una zona complicada, puedes comprobar en el garaje que funcionan.

Intermitentes

Los intermitentes son unas luces fundamentales porque dan información a los otros conductores. Hay que ponerlos siempre cuando vamos a cambiar de carril o hacer un giro. Por lo tanto, si no funcionan hay un potencial peligro para nosotros pero también para el conductor.

 

Cómo reparar las luces del coche

El primer aspecto a tener en cuenta es que deberíamos hacer una revisión rápida de todas las luces antes de viajar. No obstante, es posible que algunas de ellas no se detecten a la primera. Este es el caso, por ejemplo, de las luces antiniebla.

Una vez que comprobemos si hay que cambiar una luz, recomendamos visitar un taller especializado. Este es el caso de Confortauto. No solo cambiaremos las luces sino que, además, comprobaremos si están bien calibradas. De esta forma, evitarás sanciones de las autoridades de tráfico por un problema que es fácilmente evitable.

Conclusión

Las luces del coche son muy importantes, tanto por razones legales como de seguridad en la carretera. No tener una luz en un determinado momento puede ser letal, bien porque no ves, bien porque no te ven. Por ese motivo, y porque son baratas, no vale la pena tomar riesgos innecesarios. Si además tienes una empresa profesional que te ayuda a revisarlas en pocos minutos, mejor que mejor.