El paso del tiempo, la lluvia, la suciedad o los insectos incrustados en los
faros del coche pueden ser algunos de los motivos por los que ya no iluminan como antes. Lo notarás sobre todo de noche, cuando circules por carreteras oscuras sin iluminación adicional. Y es que este problema no está solo relacionado con la estética de tu vehículo, sino que compromete tu seguridad.
Un pulido de faros será la solución a estos problemas. En cualquier taller de la
red Confortauto encontrarás un profesional que se encargue de esta puesta a punto de las luces de tu coche. ¡Y verás cómo quedan relucientes!
Mantenimiento y cuidado de los faros del coche
El
pulido de faros es un aspecto a tener en cuenta en el
mantenimiento de un coche. Si el plástico que recubre estas partes cuenta con una capa blanquecina que disminuye su capacidad de iluminar, es momento de ponerse manos a la obra. Piensa que la mayoría de los faros están
fabricados con policarbonato — plástico común— y este material responde muy bien al pulido. Además, es muy duradero y resistente.
En cualquier caso, previamente deberás
descartar que haya una avería interna en el sistema de alumbrado. Una vez que te has cerciorado de que el problema se debe al recubrimiento del faro, es momento de pulir.
Por qué pulir los faros del coche y cómo hacerlo
Entre las razones por las que debes pulir los faros del coche están
la seguridad y la estética. Además, un faro opaco es considerado una
falta grave a la hora de pasar la ITV. Esto se debe a que su capacidad de iluminar la carretera habrá mermado tanto que será un peligro para ti y el resto de conductores.
Para realizar un correcto pulido de los faros no es necesario contar con herramientas específicas. Bastará con papel de lija, cinta de carrocero, paños de microfibra, barniz en
spray y un producto pulidor. Este último variará
en función del material de tu faro, ya que no es lo mismo pulir la carrocería que parte del plástico. Es importante, así pues, escoger un pulimento para plástico y faros.
El primer paso consiste en limpiar y eliminar la suciedad de los faros con agua y jabón, sin desmontarlos. Con la cinta de carrocero deberás proteger las zonas pegadas a la carrocería. Después, con un papel de lija muy fino, elimina la capa superior mate del faro. A continuación, con el pulimento y el paño de fibra, empieza a pulir mientras frotas.
Para un buen acabado, se puede utilizar un
sellador de rayos ultravioletas y una capa de barniz.
Una forma más rápida de pulir los faros pasa por
utilizar una lijadora eléctrica, que te permitirá lijar y encerar. El ahorro de tiempo respecto al pulido manual será notable, ya que reducirás el tiempo dedicado en casi una hora.
Finalmente, recuerda que para que el faro recién pulido conserve su brillo durante mucho tiempo, es importante tomar precauciones. Ten presente que
una prolongada exposición al sol les afectará, restándoles transparencia. Por ello, trata de aparcarlo bajo techo o en zonas de sombra en la medida de lo posible.
En cualquier caso, si acudes a tu establecimiento más cercano de la red de
talleres Confortauto podrás informarte sobre las mejores técnicas de pulido o poner
los faros de tu coche en manos de un auténtico experto. Estaremos encantados de solucionar cualquier problema que surja en tu vehículo.